Cuando a la noche no tengas donde ir [yo] vete lejos [de mi]
Secuelas de lo vivido, retazos de historias.
Olvidos que no se olvidan; trastornos lúcidos y locuras cuerdas.
Todo Y Nada... está en un momento [el mio]
me dijo justo antes de que subiera el segundo escalón, me di vuelta, la miré como si la conociera de años y avance hacia ella, al oído y sin que los que allí estaban presente escucharan le sople: es cierto lo que se esfuma con el residuo no amanece con el mismo horizonte, allí febo renace de su calor e ilumina un nuevo allá, donde vos y quien soy nos encontramos.
seguramente la respuesta se encuentra tras la formulación de una pregunta, a veces....
generalmente cuando alguien es cobarde y se siente menos tiende a faltarte el respeto sin fundamento o si los tiene no sabe utilizarlos y putea o golpea literalmente... en este caso mi manera de golpear o contrarrestar uno de los comentarios que adhieren a que sigo siendo un bobo (estaría bueno que me definan bobo al menos este/a nadie) es escribiendo y diciendo con lo que siento y con lo que soy, porque soy, ja! y no como este
nadie que ni siquiera es... porque no firma con su nombre haciéndose cargo de lo que dice, seguramente el pasado nos une.
desperté queriendo encontrar alguna explicación, queriendo encontrar un mundo donde la gente comprende que la manera no es a veces la que piensa, ni la que pienso, sino otra, desperté de un sueño que ya no me pertenecía, era un sueño pasado y valorado... comencé a decidir cuestiones y a valorar otras emociones, comencé por olvidarme de aquella noche comencé por acordarme que aquella noche fue una recorrida que duró un trayecto de vos hacia mi y viceversa... y así pasaron los años yo queriendo lo que viene y vos prendida a lo que fue... por eso no nos encontramos... por eso estoy más allá de mi sueño, por eso estoy viviendo....
no quise pedir perdón porque no consideré el error sino la circunstancia... la estancia estaba habitada por un anciano sabio que respondió a mi pregunta con una palabra: sé
bebí mi ron cubano con la alegría y la felicidad de saber que el mundo estaba por fin dando su vuelta, bebí hasta emborracharme y perderme en la blanca noche de bailes al compás de "away in indian" como acostumbro a hacer empecé a correr atravesando tu noche y convirtiéndola en nuestra noche... sacudí un reproche y manoteé un beso de paso... pasé despacio a la próxima estación donde el frenesí de la gente invocaba mis esquemas, desestructuré mi andar y esquivé la multitud con paso al ritmo... no pude evitar chocarme con estúpidos... que lamentan tu buen contraste... no pude deshacerme del pasado que no me pertenece... no pude dejar de escuchar lamentos de mediocres que se creen superados... hasta que en la esquina me encontré con un niño natural e inocente que me dijo: papá
a los mediocres de alma, por favor arriba del árbol no solo esta la manzana y el pecado, a veces está la rama que te permite descansar
Puedo decir mil setenta y nueve veces que te quiero lo puedo decir en varias posiciones y tonos, con distintas maneras a la hora menos pensada, puedo mirarte a los ojos mientras lo digo y poner la boca de caramelo, puedo proyectar mis palabras, subir el volumen, susurrar, acompañar con las manos, puedo decirlo pausado y tranquilo, rápido y eufórico, lo puedo decir mientras corro, mientras pateo un penal al ángulo, mientras me peino, mientras me baño, puedo decir te quiero el minuto antes y luego de que todo pasó, puedo decirlo sin censura y mientras el sol nace desde mi costado, puedo decirlo en distintos idiomas y colores, con sal o con azúcar, lo puedo decir liquido, lo puedo decir espeso, dulce y viajando, mirando las noches y contando las estrellas hasta el infinito ida y vuelta, puedo medir mis palabras y aumentar el placer, puedo decirlo mientras llueve, cuando sale el arco iris, desde la orilla y en la otra esquina, puedo irme y darme vuelta antes y decir te quiero, puedo volver saltando y decirlo en el aire, puedo florecer mientras lo digo, puedo desnudarme y en el trayecto del despojo decirlo, puedo sumergirme y decirlo desde lo profundo, puedo naufragar y decirlo en el medio del mar, nadar hasta donde estas y en cada brazada decirlo mientras respiro y avanzo, puedo decirlo mientras peleo y vencer porque lo dije, puedo decir mil ochenta veces te quiero; sin embargo no basta, son solo dos palabras que no se alimentan si no les doy contenido con mi hacer con mi hacerte feliz… pero pese a todo puedo decir: te quiero…
...en el arte de amar sobre todo y como consecuencia hay baches entre tinta y papel.... salí del bar, eran las cinco y cuarto de la mañana mas o menos, esperé el cole bastante tiempo para mis sentidos y decidí mirar la billetera para ver si podía acceder a un taxi, conté los billetes de dos pesos daban diez así que paré un taxi: llevame a casa... dije al chofer, a lo que me respondió: dejá de pensar, dejá que el viento y la marea se amiguen y se apacigüen así no luchas contra algo que no necesitás vencer, solo convencer, vos necesitás convencerte a vos, tomá un trago... me convido de su vino en cajita dorada y bebiendo observé el fluir del paisaje, el parque, el río, la noche que era mañana y tras un manto de estrellas un guiño de esperanza y algo de amor volvió desde el aire, algo pequeño pero que me robó un sonrisa matutina y borracha... llegué a casa, pagué los diez pesos del taxi y saludé con la cabeza al taxista; el taxista prendió la radio, puso la frecuencia AM y se fue silbando una canción de las pastillas del abuelo... esa que dice: "allá voy contra viento y marea... otra vez una misma pelea..."
"tengo ganas de probar si la suerte me va a acompañar..." antes de entrar a mi casa miré lo ajeno, lo otro, sentí escurrirse la melancolía y pisé la cola del amor que estaba llegando despacio a toneladas desde no sé donde, sí cuando... tanteé el bolsillo derecho, sonaron varias monedas, y un juego de llaves, volví a contar, tenía dos llaves de algún corazón y ocho monedas de algún tesoro... levante la comisura izquierda apretando los ojos, vislumbré la posibilidad, empecé a correr por la avenida Francia, cada vez más rápido y a los gritos despatarrados y cuando llegué a lo último de la ciudad, descansé, despeinado, de mi formalidad y del mundo...
volví caminando por la orilla de mis pensamientos, pensando en ese instante en que te ví, en ese instante que duró toda la vida...
volví tranquilo, volví silbando una canción de... bueno ahora no me acuerdo, pero creo que decía: no espero que del cielo arreglen el desorden de mi habitación, no espero que mi cama esté ocupada, comparto mi cama con quien la ocupa y si sos vos desnuda, calculo que mejor...
frente a vos y no dije nada... por dentro los flashes de un deseo exigían ser liberados, me mantuve en calma como suelo hacer, pero el viaje de mi mente me llevaba hasta vos y una y otra vez... acariciaba despacio debajo de esa mini de jean que tanto me gusta, trato de ser un caballero y me pierdo en la exaltación, en la lujuria de un cura y vos sabés callarte y mirar al otro, pero cuando volvés, sé lo que querés y en esa vuelta juego yo, a mi manera con mis reglas... vos las aceptas porque te gusta mi juego perverso, igual es un juego de niños...
calculo que antes me costaba menos sentir lo que escribía o sentir lo que escribo, la sensación de las yemas de los dedos transmitiendo todo el sentir de un ser, todo el fluir de una vida que me mantiene ajeno, el pequeño es la vida que me mantiene sobre una coherencia abultada, una coherencia donde invento cuentos para él y ojo cuentos donde nos situamos, donde compartimos miradas, gestos (uh!! cuantos gestos mios tiene ese muchachito), sobre todo compartimos lo que uno es sinceramente con el otro, en el estado más puro, nada de contaminación.
una foto con tu celu o con tu cámara, con zum, sin zum, en sepia, blanco y negro, fosforecente desde la perspectiva que más te guste.
estás haciendo foco? ahí va:
el cielo cubierto en partes de nubes grises y por partes despejado, el sol que cae ya por debajo de las casas, las casas son bajas y tienen tapiales grises con manchones negros, las nubes grises dejan traslucir destellos de los rayos que las convierten en enigmas del color, los árboles de años, robusto de hojas ásperas y verde bastante oscuro, la sonrisa del universo soplando una canción de folk espacial, la sonrisa del universo es mi hijo, y el paisaje lo estamos tomando para que vos te lo adueñes y fantasees con tu imagen dentro de esa imagen..
que me desorbitó, fuera de mi entre en un permanente estado de perturbación, la felicidad viajaba a través de mi y yo dormido no sabia como expresarla, así que acudí a mi tonto recurso de improvisar: entré al salón donde ella se encontraba tomando clases y me hice pasar por el profesor, no causó el efecto esperado ya que distraída no supo de mi presencia hasta que me acerque y le pregunté que fue lo que pasó, hablamos de idas y música, sonrió y no pude besar esa sonrisa porque el tiempo en un sueño es inentendible y por lo tanto también el espacio se vuelve distinto y la distancia que es la la cercanía en la realidad en el sueño era imposible, estaba a milímetros, pero mi boca estaba estática y mi verdad en movimiento.
desperté queriendo encontrar un poco de paz y leyendo el periódico dude de mi existencia una vez más, el mundo es terriblemente verdadero dijo una luz que apareció tímidamente por el recodo de la ventana.
así mismo no dude en salir y tumbar ese pesar que habita en la incertidumbre del mañana, visité, siempre visito, un paisaje majestuoso donde reinaba la belleza de la tranquilidad y las caricias de tu cuerpo, lo visité por vicio, por amor a lo eterno y entrañable de mi memoria y corazón, lo visite porque si no lo visito me quedo con el mero fluir de la cotidianidad y la basura de lo externo...
sabés que?
una noche voy a vaciar mi viejo bolso de viaje, le voy a colocar nuevas emociones y corriendo delante de todo lo posible y exacto y previsible voy a volver a improvisar ratos de mi vida, así lo hice, fui un impulsivo de momentos y muchos de esos momentos no premeditados no se van nunca más, y lo bueno de ser impulsivo que esta todo contenido en el momento justo que das el salto y todo vos va con esa decisión de hacer lo que haces y todo tu empeño esta ahí en lo que esta pasando, por eso me gusta lo impulsivo, aunque a veces me haya salido mal...
antídoto para sasear la pura verdad, la que nunca fue dicha porque nadie se atreve a tal responsabilidad, aunque dicha te limpia...
simplemente vertí mi aroma y lo combiné con mi situación, bebí tu inicial al inicio de mi trayecto y viví por unas noches tranquilo sabiendo q detrás de aquel hombre no hay un hombre, solo residuos... experto en bailar tango te invite aquel paso, atravesé tu ropaje y descanse en tu último lugar, ese donde el misterio es pura simpleza, donde el misterio se abre a la certeza y deja libre a la libertad para q grite despacio…
no me atrevo a quererte de a ratos ni de a poco, continúo con mi feroz manera de avasallar el momento y aliviar la pena amando desde la otra orilla…
dos es un número impar para los que no se comprenden, dos es un patio vacío de azulejos azules y lleno de sorpresas al mirarte a dos milímetros, cuando empecé esta entonación me dio fresco, creí que era el reflejo de un viento que suele visitarme cuando arden las velas, y no aquellas…
no importa lo que diga cuando la importancia está en tu mirada en tu viaje en tu empeño por demostrarme lo contrario: que lo que digo importa…