12.8.08

después de todo... más

antídoto para sasear la pura verdad, la que nunca fue dicha porque nadie se atreve a tal responsabilidad, aunque dicha te limpia...

simplemente vertí mi aroma y lo combiné con mi situación, bebí tu inicial al inicio de mi trayecto y viví por unas noches tranquilo sabiendo q detrás de aquel hombre no hay un hombre, solo residuos...
experto en bailar tango te invite aquel paso, atravesé tu ropaje y descanse en tu último lugar, ese donde el misterio es pura simpleza, donde el misterio se abre a la certeza y deja libre a la libertad para q grite despacio…

no me atrevo a quererte de a ratos ni de a poco, continúo con mi feroz manera de avasallar el momento y aliviar la pena amando desde la otra orilla…

dos es un número impar para los que no se comprenden, dos es un patio vacío de azulejos azules y lleno de sorpresas al mirarte a dos milímetros, cuando empecé esta entonación me dio fresco, creí que era el reflejo de un viento que suele visitarme cuando arden las velas, y no aquellas…

no importa lo que diga cuando la importancia está en tu mirada en tu viaje en tu empeño por demostrarme lo contrario: que lo que digo importa…

suena: el silencio de mi decisión

2 comentarios:

M.M. dijo...

Niño, tu escribes cada día mejor y tus cavilaciones son tan intensas que abrazan.

Hay decisiones mi querido amigo que marcan toda una vida. Y cuando hablo de ellas, hablo de esas miradas a dos milímetros de distancia que perduran para siempre.

Un abrazo.

Maya

Maya dijo...

La mejor vibra para ti mi querido amigo. La mejor.

Maya