ya no estoy tan constante...
...en el arte de amar sobre todo y como consecuencia hay baches entre tinta y papel....
salí del bar, eran las cinco y cuarto de la mañana mas o menos, esperé el cole bastante tiempo para mis sentidos y decidí mirar la billetera para ver si podía acceder a un taxi, conté los billetes de dos pesos daban diez así que paré un taxi: llevame a casa... dije al chofer, a lo que me respondió: dejá de pensar, dejá que el viento y la marea se amiguen y se apacigüen así no luchas contra algo que no necesitás vencer, solo convencer, vos necesitás convencerte a vos, tomá un trago...
me convido de su vino en cajita dorada y bebiendo observé el fluir del paisaje, el parque, el río, la noche que era mañana y tras un manto de estrellas un guiño de esperanza y algo de amor volvió desde el aire, algo pequeño pero que me robó un sonrisa matutina y borracha...
llegué a casa, pagué los diez pesos del taxi y saludé con la cabeza al taxista; el taxista prendió la radio, puso la frecuencia AM y se fue silbando una canción de las pastillas del abuelo... esa que dice: "allá voy contra viento y marea... otra vez una misma pelea..."
"tengo ganas de probar si la suerte me va a acompañar..." antes de entrar a mi casa miré lo ajeno, lo otro, sentí escurrirse la melancolía y pisé la cola del amor que estaba llegando despacio a toneladas desde no sé donde, sí cuando... tanteé el bolsillo derecho, sonaron varias monedas, y un juego de llaves, volví a contar, tenía dos llaves de algún corazón y ocho monedas de algún tesoro...
levante la comisura izquierda apretando los ojos, vislumbré la posibilidad, empecé a correr por la avenida Francia, cada vez más rápido y a los gritos despatarrados y cuando llegué a lo último de la ciudad, descansé, despeinado, de mi formalidad y del mundo...
volví caminando por la orilla de mis pensamientos, pensando en ese instante en que te ví, en ese instante que duró toda la vida...
volví tranquilo, volví silbando una canción de... bueno ahora no me acuerdo, pero creo que decía:
no espero que del cielo arreglen el desorden de mi habitación, no espero que mi cama esté ocupada, comparto mi cama con quien la ocupa y si sos vos desnuda, calculo que mejor...
suena: el tiempo despejado - am







